Archivo mensual: julio 2016

Violencia Laboral

moreton

Vaya, parece que todo este movimiento para parar el abuso de género denominado #niunamenos también me tocó. Si bien no fui víctima de una violación, como muchas niñas sufrí de tocamientos indebidos y cosas que no he querido recordar.  Mi intuición siempre me ayudó a correr ante algo que se me manifestaba como peligro para mi vida, lo cual agradezco.

Sin embargo, a finales del año 2011, bastante grande, me tocó vivir  una experiencia de mucho aprendizaje  para mí. Entré a laborar como Jefe de Comunicaciones en el Gobierno Regional de Huánuco, cuyo Presidente Regional era Luis Picón Quedo. Desde  un principio sentí el rechazo generalizado de todos, quien me conoce sabe que soy muy sensible, y es que yo era la limeña que iba a usurpar un puesto a un huanuqueño.

Siempre digo que no somos víctimas de nada, que todo lo que se nos presenta son detonantes para que salgan cosas de nosotros para ser trascendidas. Me tocó experimentar el juicio hacia mi persona a través de chismes, inventos, incluso era tal el rechazo que llamaron a un periodista para sacar una nota sobre mi en el periódico local. Ante todo eso, quería ver la transcendencia de lo que estaba viviendo, yo ya había ingresado al mundo espiritual y había entrado a un des-anclaje con la tierra, estaba volando en las nubes y eso no me permitió afrontar el hecho con objetividad. De allí también el aprendizaje de tener los pies en la tierra.

Pero el tema que fue de mayor impacto fue cuando recién llegué y me tocó cubrir una maratón regional y el que era el jefe del IPD (Instituto Peruano de Deportes), me agredió verbalmente porque estaba ubicada en  un lugar inapropiado. Esto ni siquiera ameritaba una llamada de atención sino una solicitud a que me mueva, sin embargo los insultos fueron apoteósicos, irrepetibles, estaba en shock porque no sabía si las mujeres de allí estaban acostumbradas a semejantes tratos, y de hecho el hombre no sabía que yo era funcionaria del Gobierno Regional.

Puesto que no me caracterizo por ser una mujer sumisa, se encendió mi ira y fui a recriminarle su agresión y los insultos siguieron. Este hombre quiso empujarme y al hacerlo, se dio con mi cara. Mentiría si dijera que fue un puñetazo pero la violencia del hombre salió con fuerza, y la verdad tampoco sabía mi cara era tan delicada, yo siempre me vi como una mujer fuerte. Mi rostro comenzó a inflamarse y me marcó el ojo que pasó por distintos colores en el transcurso de dos semanas.

Yo no sabía qué hacer y lo primero que hice fue buscar ayuda masculina, es así que llamé al Gerente de Educación, quien solo atinó a decirle un par de palabras al hombre, era un domingo y al día siguiente fui a hablar con mi jefe, el Gerente General. Todos los lunes se reunían los gerentes a planificar los temas de la semana, así que estaban todos. Recuerdo que el abogado me dijo que me iba a acompañar a la comisaría a hacer la denuncia. Horas después me comunicó que habían conversado entre todos los gerentes y decidieron no hacerlo por “la imagen” del Presidente Regional.

Estaba muy sorprendida y confundida, recuerdo regresar a Lima un fin de semana y muchas personas me vieron con el moretón y yo minimicé el asunto. Llegué a un estado de autoengaño total. Recuerdo que había pasado una semana y yo seguía con el moretón y el Gerente General me dijo: ¿Cuándo se te va a ir ese moretón? Como comprenderán, ante ese comentario me quedé muda.

Han pasado cinco años, y escribiendo este artículo me doy cuenta que ese episodio de mi vida no había sanado, y estoy leyendo a tantas mujeres con tantas experiencias de abuso, ya sea psicológico, físico, sexual, etc., que también se removieron cosas en mi.  Si quieren saber cómo terminó la historia en el Gobierno Regional, fui despedida en menos de un mes porque mi presencia había generado mucha “notoriedad negativa” en la región.

Comprendí que muchos hombres ven como algo natural el maltrato, están en un nivel donde simplemente no tienen idea de que es “malo”. Hay tanta distorsión en la sociedad peruana, y más aún en provincia donde simplemente la mujer acepta como algo “natural” que suceda, el abuso psicológico, físico, sexual, etc. Tiempo después todos los gerentes renunciaron y regresaron a Lima, y me propusieron formar parte de su equipo, por supuesto imaginarán mi respuesta.

Esto  no puede seguir así, es como la energía femenina está buscando su sanación, su reivindicación. Sé que mi experiencia no es nada a muchas otras, pero la verdad, dejó heridas en mí y un gran aprendizaje puesto que no volveré a permitir una situación similar en mi vida.

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Morlah Conversa con Ares sobre la Luz

luzcegadoraCuando Ares y Morlah entran en disputa, comienza la telenovela, y es que Ares siempre tuvo el control de la situación. Estaba acostumbrado a mandar, a discutir por sus ideas, se creía dueño de la verdad, y además siempre fue bastante egocéntrico, se sentía el centro del mundo. Las cosas funcionaron de esa manera por mucho tiempo, ya que su carácter fuerte imponía en vez de convencer, incluso muchas veces hacía uso de la agresión verbal. No era un líder, le tenían miedo, siempre sabía qué decir y cómo callar a los demás.

Lo favorable de Ares es que sabía persistir, la terquedad y la perseverancia le ayudaron mucho a conseguir sus metas, pero llegó un período donde esto ya no estaba funcionando y no entendía por qué. También se dio cuenta que su trabajo ya no le motivaba, había llegado a una rutina y no habían cosas nuevas, todo estaba bastante monótono y por otro lado a Ares le llegó el divorcio luego de 7 años de relación, del que también era su socio.

Ares no sabía cómo manejar esta situación, su estilo de vida había sido excesivo y el alcohol se convirtió en un medio para “tranquilizarlo”. Un día leyó la frase de Albert Einstein “Locura es hacer lo mismo esperando resultados diferentes”, es así que Ares buscó ayuda, desde psicóloga hasta nuevas actividades en su vida, luego la meditación llegó a su vida, y se dio cuenta que se sentía mucho mejor y que las ideas eran mucho más claras. Ares no recuerda ni cómo ni cuándo comenzó a escuchar la voz de Morlah, su ser superior.

Ares es el nombre que le puse a mi ego o yo inferior, Ares es el nombre del Dios de la Guerra de acuerdo a la mitología griega. Y es que yo vivía en guerra y Ares también es mi maestro, al que debo reivindicar.

Al ser superior se  le da las riendas, debería ser algo natural, sin embargo, muchos necesitamos algunos golpes, “la noche oscura del alma” de acuerdo a San Juan de la Cruz. El libre albedrío siempre está primero, la chispa divina espera cuando sea el momento, nunca nos abandonó, fuimos nosotros mismos, por eso hay que “vaciarnos” primero, de lo contrario nada puede ingresar en una vasija llena. Es así cómo comencé a conectarme con Morlah, mi real ser.

Morlah en otro espacio tiempo no tiene cuerpo físico, podríamos decir que es un ángel, un guía espiritual, mi pasado, mi presente, mi futuro, la mejor versión de mi misma, que no está sometida a las limitaciones de nuestros cuerpos inferiores, Morlah mira en perspectiva y sabe que hay situaciones que debo pasar para evolucionar, no cataloga de “bueno” o “malo” porque eso no existe, me hizo comprender que esas situaciones “malas” por las que pasé dieron más luz a mi vida. Ares aún se olvida que no es el comandante, es que fueron muchos años de control, pero ya va comprendiendo, pero siempre hay detonantes de cosas nuevas, unas se logran trascender y aparecen otras para laborar en ellas, y Ares le teme a lo nuevo, para él es mejor lo cómodo. Cuando se vence un miedo, el es el primero en festejar a pesar de que fue el mayor limitante.

Morlah requiere de Ares para experimentar, es su vehículo, más no el chofer. Morlah aprende mucho de Ares porque donde está Morlah no existen nuestros 5 sentidos físicos. Ares ha aprendido cosas de ángeles muy intensas, pero a veces no permite que Morlah aprenda cosas de humanos. Muchas personas piensan que es al revés, pero en realidad el aprendizaje es en la Tierra, por eso muchas “almas sutiles” sufren, porque no saben vivir como humanos. La vida espiritual puede convertirse en un escape de la realidad cuando se pretender dejar lo “denso” Es así que comprendí que Ares era tan importante para Morlah como Morlah para Ares. Anoche Ares tuvo una  conversación con Morlah, y es que a veces me alejo de mi esencia cuando persisto en mis miedos.

Ares: Duele

Morlah: Siente, ya sabes que no puedes evadir porque lo único que haces es adormecer el dolor y hay que trascenderlo, transmutarlo.

Ares: Lo sé en teoría, pero es muy difícil en la práctica

Morlah: La oscuridad no te intimida, has aprendido a lidiar con ella, ahora debes afrontar la luz. Es a la luz a lo que le temes. La luz te ciega.

Ares: No comprendo

Morlah: La luz está removiendo aquello que está sumamente arraigado en ti, en tus células y que han cargado tus ancestros. Son patrones que pueden pasar inadvertidos pero que actualmente no permiten que des el siguiente paso. Tienes miedo de amar. El amor que estás experimentando en otros planos no ha podido llegar a tu plano, pero se logrará algún día. Ese amor que experimentas en tus sueños conscientes y que cuando al levantarte te preguntas si ese “nivel” de amor puede ser posible en tu dimensión, pues si, es posible. Solo que la humanidad no está acostumbrada a ello, ha confundido apegos con amor, a confundido ciertas gratificaciones con amor. Muy pocos están listos para experimentarlo, algunos se volverían locos. En todo este tiempo se te pidió que estés solo y comprendiste el motivo, no podías entenderlo hasta que no pasaras por ese proceso.

Ares: Lo se, y no ha sido fácil pero si lo he comprendido

Morlah: Porque el amor comienza por uno mismo, hay personas que ni siquiera se soportan a sí mismas, que solo ven lo negativo y esperan que sea en el exterior que se manifieste lo que carecen, así no funciona, nadie puede dar lo que no tiene.

Ares: Me amo

Morlah: Te amas, pero temes, y esto es una contradicción. Entraste a una nueva zona cómoda, no quieres enfrentar el gran espejo que se te está manifestando.

Ares: Porque duele

Morlah: ¿Te acuerdas cuando no sabías nadar y te tiraste a la piscina? Comenzaste a mover tus brazos y piernas instintivamente, el nado del perro, y nadie te enseñó eso. Tu certeza fue más grande que tu miedo.

Ares: Lo recuerdo, fue alucinante, el tema es a las cosas que no dependen únicamente de mí.

Morlah: Lo se, tu sabrás cuando estarás listo para pasar ese umbral. Yo estoy siempre contigo. Se han caído muchas capas y eres más transparente, no te desesperes. Te amo inconmensurablemente.

Ares: Y ese amor me hace llorar

Morlah: Porque te estás adaptando a ello, eres parte de eso.

Ares: Requiero ayuda

Morlah: Recuerda cuando tus padres te ayudaban a caminar, te acompañaban pero al final eras tú la que daba los pasos, así estamos contigo.

Ares: Gracias

 

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Saltando las Vallas del Miedo

vallasEl miedo es nuestro maestro, es lo que nos muestra lo que hay que transcender en nosotros. Es de velocidad lenta y nos limita. Es el causante de que no manifestemos realidades deseadas, es el que nos mantiene en la zona de confort, esa zona que nos mantiene en un estado de mediocridad con la vida, donde seguimos haciendo lo mismo esperando resultados diferentes, o que se alineen los astros a nuestro favor o que Dios se apiade de nosotros.

El miedo es un “mal necesario”, antiguamente se “activaba” para sobrevivir ante  un peligro inminente, por ejemplo ante un animal con hambre, pero ahora los miedos son distintos, es a la vida, a lo nuevo, a lo desconocido. Lo que llamamos ego, que es nuestro yo inferior, le encanta tener el control, de esa manera gobierna la vida y se las sabe todas para disuadir a una persona  que no vaya por otro camino. Cuando el deseo del yo está en oposición al deseo del alma, esa persona estará viviendo un constante caos. Esta situación de divorcio entre el yo inferior y el alma podía darse hasta hace un tiempo porque la frecuencia era otra, por consiguiente la persona podía vivir en su auto engaño por años de años, incluso morir y seguir con la mentira. Sin embargo, en estos tiempos los fotones que siguen ingresando al planeta están haciendo que se aceleren las ondas que percibimos como espacio-tiempo, y  esto se puede medir en hertzios, es decir, es medible científicamente, lo que está generando que todo salga a la luz, lo que vemos en el entorno, y las cosas más ocultas de nosotros mismos.

Eso “oculto” es lo que está en el subconsciente, que se manifiesta como sombra y todo aquello que no queremos ver e incluso que no sabíamos que estaba allí, y que llegado el momento se manifiesta para que podamos reconocerlo y trascenderlo. Por ejemplo, una persona puede no tener idea de que es celosa hasta que tiene una relación amorosa donde afloran celos enfermizos. No se trata de la otra persona, así ésta se comporte como garota de carnaval. Esa emoción es enteramente del que la siente, de lo contrario no se le presentaría esa realidad, y eso es lo que el ser humano no está dispuesto a ver y a aceptar ya que siempre culpará al otro, a la vida, a lo externo,  incluso hará cosas para intentar que “lo otro” cambie, y no querrá mirar dentro, y de esta manera no se asume la responsabilidad que corresponde.

Cada vez que se detona una situación limitante o desagradable en mi vida, veo en mi interior, y con esto no quiero decir que mi vida sea perfecta y que no tenga nada que sanar, todo lo contrario, la diferencia radica en el hecho de que intento asumir la responsabilidad de la realidad que se me ha generado, incluso lo hago consiente “sin s”, hasta que finalmente es trascendido (con s).

Tengo miedos en mi vida y soy consciente de eso, en muchos casos he transcendido mis miedos, y en otros se que están allí y que debo laborar más. En mi vida  puedo decir que he sido bastante osada a la hora de emprender cosas, he fracasado en el intento, he materializado cosas con éxito y en algunos casos no he podido materializar algo. Todas estas situaciones han sido interesantes y muy enriquecedoras porque en todas las experiencias, las de fracaso y éxito, he aprendido muchísimo, ya que la vida te pone ante una nueva valla. El “problema”, que en realidad no lo es, es cuando estamos ante  una nueva valla, un nuevo punto de quiebre, es allí donde el ser limitante sale con su arsenal de pretextos para no ir más allá: “No es el momento”, “No tengo vara”, “No es para mi”, “la oscuridad me ataca”, “me han hecho brujería”, “me envidian”,  y no terminaría nunca.

Hay personas que no pueden estar en público y deben justamente enfrentar ese miedo que les dará una sensación de libertad única, el poner check a un limitante vencido. Para ello hay que cambiar el “chip” de las cosas y comenzar a ver lo que la vida te muestra.  En mi caso como se que las personas son espejos, voy “midiendo” mis avances con aquellas personas con las que quisiera que las cosas sean diferentes, pero lo curioso es que cuando hacemos cambios en nuestras vidas, aquella “necesidad” ni siquiera se vuelve necesaria porque la vida te pone y te saca personas y situaciones cuando ya no requieres de una determinada experiencia o por un tema vibracional, son simples leyes.

Hay personas cuyos mayores “karmas” están en sus propias familias, con sus padres por ejemplo, que “no les dieron” lo que ellos desean.  Y claro, aquella persona se desvive para complacer a los padres, pareja, amigos, para recibir algunas migajas de cariño, sin embargo, cuando esta persona se da cuenta que el amor comienza con uno mismo, la realidad se transforma como por arte de magia.  OBSERVEMOS, ESCUCHEMOS, es la clave para saber lo que hay que transformar en nuestras vidas y hacer consciente lo inconsciente que se manifiesta en el subconsciente como decía Carl Jung.

Recordemos que el brillo de una persona no se mide por la cantidad de libros o conocimientos que posea, sino por la consciencia adquirida que se manifiesta a través de sus actos, ya que el subconsciente sale sin permiso de la persona, por más que ésta intente controlarlo. Y cuando nos liberamos de estos patrones del subconsciente, es como si nos quitáramos caparazones que han estado tapando nuestra luz interna.

Quien no se mueve, quien se conforma como están las cosas, que pueden ser mediocremente buenas, no podrá sacar brillo de su interior, lo siento si suena crudo, pero es la realidad. Y me puedo ir a temas sumamente polémicos, como por ejemplo tener una relación de pareja con una persona “buena” pero que no amamos, o estar con alguien que no nos ama, es la otra cara de la moneda, las dos situaciones son iguales de incoherentes con nuestra alma. Lo mismo sucede en el trabajo o en otros aspectos. Los sistemas de creencias nos dicen que actuemos en contra de nuestra alma, por ejemplo el miedo a la soledad, a que se nos pase el tren, a no alcanzar los estándares que el mundo nos dice.

Solo existen el miedo y el amor, y dentro del miedo está el odio, la vergüenza, la tristeza, etc., y lo curioso es que hasta tenemos miedo al amor, ya que el amor remueve tremendamente la energía estancada que nos saca de la zona de confort, es así que muchas personas le huyen al amor más que al miedo mismo.  Una vibración más acelerada genera malestares físicos en una persona, dolores de cabeza, llantos, iras, etc. Recuerdo muy bien lo mal que la pasaba cuando iba a ciertos lugares de alta vibración y por mi sintonía la pasaba muy mal, es así que decidí aumentar mi vibración dejando adicciones  haciendo cambios a mi vida, y más nos vale alinearnos a la nueva velocidad, a lo nuevo, ya que pretender permanecer en lo viejo los estancará en un campo mórfico de mediocridad, frustración, desequilibrio emocional, dolores físicos, enfermedades, falta de prosperidad, etc.  Que el amor guíe nuestros corazones.

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