Archivo mensual: noviembre 2015

La energía vital y cómo la desperdiciamos

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Karina Sandoval habla a través del videoblog de la Red de la Flor de Lis acerca de la energía vital y cómo solemos perderla, lo que no nos permite crear las realidades deseadas para nuestras vidas.

 

 

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Creando Ángeles y Demonios

angeldiabloHa venido a mi memoria cuando se puso de moda el libro “El Secreto”, y todos nos enfocamos en mentalizar lo que queríamos materializar, y claro no fue como muchos creíamos, decepcionando a más de  uno, incluso hubieron muchos juicios a los autores.

Hay una ley Universal muy importante que la menciona Hermes Trismegisto en el Kybalion, que es la ley del mentalismo; “Todo es Mente”. Pues sí, pero hay que considerar muchos, pero MUCHOS aspectos para crear conscientemente, y esto que parece demasiado tedioso en algún momento se convertirá en destino. Muchos personajes de la historia como Jesús o San Martín de Porras podían materializar algo casi inmediatamente. Ahora, antes de que comiencen los comentarios detractores solo les diré que hablaré desde mi experiencia, en especial una creación mía que se ha dado, quizás no deseada, pero es mi creación y como tal debo honrarla.

Primero que nada nosotros tenemos un cerebro con dos hemisferios: el izquierdo que es masculino donde predomina la razón y la lógica, y el derecho que es la parte femenina donde predomina la creatividad, la intuición y las capacidades psíquicas. El hemisferio derecho está conectado con el corazón. Como el mundo ha sido netamente masculino, racional y lógico, pretender crear a través de esa parte del cerebro nos lleva a creaciones incompletas o duales. Estamos en tiempos donde debemos integrar la otra parte del cerebro a través de la glándula pineal que es nuestro conector y nuestra antenita con otras realidades. Y puesto  que hay una conexión directa con el corazón, estamos creando desde la Mente-Corazón,  de esa manera nuestras creaciones serán otra cosa.

Estamos creando y creando de manera inconsciente y eso repercute en nuestras vidas a nivel personal y a nivel colectivo. Ya es tiempo de volvernos creadores conscientes. En este momento el mundo está viviendo un caos tremendo que se manifiesta a través de las lamentables guerras que están ocurriendo y los atentados. Estas creaciones del inconsciente colectivo crean egrégores que son como nubes negras que generan caos en las personas y en el mundo.

La última noche tuve una gran revelación y quiero compartirla con todos ustedes. Esta semana que pasó la última luna de escorpio nos volvió locos a muchos, no lo puedo entender a nivel teórico por eso lo explico desde mi experiencia. Mi mente se volvió loca, no podía controlar mis pensamientos, fue una guerra interna total y lo mismo estaba ocurriendo a nivel mundial con los últimos atentados. Cuando eso sucede dejamos que el inconsciente se mueva como Juan en su casa (¿o era Pedro?), en fin, le decía a mi mente “basta”, “acá mando yo”, pero la verdad simplemente no pude y tuve que admitir que había perdido la batalla. Fue tan fuerte, algo que nunca había ocurrido en mi vida, ni en mis momentos más oscuros, que tuve que tomarme un clonazepam para “apagarme”, no con el propósito de volverlo un hábito, sino que había que reconocer que mi mente y emociones habían tomado el control y sólo me dije a mi misma “Mañana será otro día” y volveremos a comenzar.

Soy del signo de escorpio con ascendente piscis, por lo que estoy muy influenciada por las aguas y eso se me muestra en los sueños cuando son recurrentes los tsunamis en los mismos. Antes me asustaba mucho, ahora solo sé que es un indicador de que mis emociones están descontroladas. Cabe mencionar que la luna no tiene tal influencia en mi, seguramente las alineaciones astrológicas se dieron para que eso suceda y fue perfecto porque cada vez que la oscuridad “me domina”, termino dando saltos cuánticos, y sé que estoy en el camino donde los astros no tendrán influencia sobre mi, cosa que también consigo, pero claro está que la vida es fluctuante, a veces soy tan dueña de mi misma y en otras ocasiones estoy muy influenciada por los astros. Cuando trascendamos los astros, nos volveremos creadores natos.

Lo que debe quedar claro es que no dejamos de crear, el chakra de la creación es el segundo que se encuentra en el sacro, el chakra sexual. Algunos vienen a crear hijos, también de manera consciente o inconsciente, pero creaciones a fin y al cabo, otros vienen a crear proyectos o grandes cambios en el colectivo.

Yo sentía mucha culpa por mi descontrol mental, y la culpa es una emoción de muy baja vibración, por eso que cuando queramos crear algo, hay que utilizar los dos hemisferios de la mente conectados al corazón que emite un sentimiento, no una emoción de baja vibración. Las emociones deben estar en nivel yin-yang, en equilibrio perfecto, alineadas con el corazón para que la velocidad vibratoria (ley de la vibración también del kybalion), opere de manera correcta. Ahora voy a agregar otro tip FUNDAMENTAL, y es la labor de nuestro hígado que junto con la mente fusionada + corazón crean la gravedad, el campo electromagnético (femenino-masculino), para atraer y manifestar lo deseado. Es necesario considerar todo esto puesto que va a repercutir en la creación que deseemos, porque de crear, crearemos, pero no necesariamente lo que queríamos.

El miedo es nuestro mayor saboteador de las creaciones, por eso es necesario laborar en el primer chakra y debemos estar totalmente anclados con la Tierra. Muchos le dan importancia a sus canalizaciones y a sus capacidades psíquicas olvidando que es fundamental el anclaje, con ello mandamos el pedido a la Gran Mente Universal para que lo procese y nos “devuelva” la materialización. Si mandamos formas-pensamiento “basura”, la mente universal nos lo devuelve (Ley causa-efecto) del Kybalión, otra consideración a tener en cuenta. Con esto que quede claro que acá no hay “castigo divino”, para dejarnos de victimizaciones de una vez por todas.

Pues bien, yo aprendo mucho de mis errores “a cocachos aprendí…” y voy a contarles sobre mi creación sin ánimos de asustar a nadie. Pues mi creación fue un demonio que apareció en una parálisis de sueño que tuve. Al comienzo tuve miedo, claro está, pero una voz me dijo que había sido mi creación debido al descontrol emocional y mental y que las creaciones pasaban primero por el mundo astral antes de materializarse. Es así que me di cuenta que me había vuelto lunática, dejándome llevar por la fuerza de la luna sin crear la alquimia con el sol que representa la consciencia en el Árbol de la Vida o Kabbalah. Con que creemos a nivel lunar-solar es un gran paso, ahora podemos subir mucho más pero esa es otra historia y si tienen mayor interés pónganse a estudiar los secretos de la Kabbalah. Entonces comprendí el verdadero significado de la “Luna Llena”, cuando el sol y la luna se unen en perfecta armonía, es así como deben ser nuestras creaciones.

Respecto a mi demonio, cuando comprendí esto sentí mucho amor por él, a fin de cuentas soy su madre creadora y no tiene la culpa de nada. Me sentí muy feliz al despertar cuando comprendí esto, que estamos creando constantemente realidades, ángeles y demonios.

Ahora se acerca la navidad, y gran parte de la humanidad, a través de diferentes espacios-tiempos, crearon al ángel de la navidad que viene indudablemente cada año a traernos felicidad a nuestras vidas, es por ello que por lo general solemos sentirnos de mejor ánimo, aunque por otro lado son tiempos donde se cometen muchos suicidios ya que esta energía de luz, al igual que la sombra, también genera caos, y es que hay que prepararnos constantemente para recibir luz, ya que a muchos les ocasiona ceguera, por consiguiente, hay que preparar poco a poco “los ojos” para esta luz tan potente.

Pues ya sabemos que a nivel colectivo podemos contrarrestar estas guerras y atentados creando “ángeles de la paz”, “ángeles de la abundancia”, “ángeles de la compasión” para el mundo. Así es y hecho está.

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El Arte de Desnudarse

desnudarseVoy a comenzar este artículo con una frase de un rabino maestro de Kabbalah que escuché el día de ayer: “El cuerpo actúa como un verdugo para el alma”. Sin duda una frase muy fuerte pero real. Es lo que ocurre cuando nuestra alma está totalmente desconectada del cuerpo. Hay que recordar que el cuerpo es el vehículo del alma y ésta lo requiere para actuar en este plano, porque naturalmente somos espíritu, el cual requiere del alma, que a su vez requiere del cuerpo.

Desde niños vamos perdiendo la conexión natural del cuerpo con el alma con los sistemas de creencias limitantes, se nos inculcan cosas que “debemos hacer” a pesar de que ello no resuene con nuestro corazón. La mente paporretea la orden y la aceptamos como una verdad absoluta, y eso abarca la religión, la cultura, la sociedad, la educación, la economía, etc. Sé que es reiterativo y masticado decir que los sistemas de creencias están derrumbándose para crear otros que en su momento volverán a ser derrumbados, puesto que nada está quieto, todo está en constante transformación y la materia no se destruye, ya sabemos eso.

En este camino de búsquedas externas, nos volvimos hasta fanáticos al tener tan arraigados los sistemas de creencias, y al Universo no le quedaba otra que mandarnos menudas avalanchas para que hagamos un alto y dejemos de ir en contra de lo nuevo y dejemos lo viejo.  Hemos defendido nuestras creencias al punto que hasta nos han ocasionado peleas,  alejamientos, enfermedades, crisis, etc., creyéndonos dueños de la verdad, y que si bien nos íbamos despojando de capas que nos moldearon de acuerdo a nuestras herencias, miedos, limitaciones, etc., simplemente cambiamos de armadura en vez de desnudarnos, que es nuestro natural estado. Probablemente la nueva armadura sea más sutil, pero armadura a fin de cuentas.

Pues solo volveremos al “Jardín del Edén” desnudos como vinimos al mundo, en total transparencia con nosotros mismos y con el resto, porque cabe resaltar que las mentiras más profundas son las que nos decimos a nosotros mismos cuando aceptamos situaciones que no nos gustan pero nos resignamos por miedo al rechazo, al qué dirán o simplemente porque no van de acuerdo a la autoimagen que nos impusimos.

En los últimos tiempos he estudiado mucho y pasé por diversas ideologías, grupos y doctrinas que resonaron en su momento con mi corazón, que fueron necesarios para mi proceso evolutivo, es así que si hoy no van de acuerdo a mi actual realidad, no repudio aquellos caminos que me llevaron a pisar lo que hoy estoy pisando. He criticado otros caminos juzgándolos cuando cada individuo debe transitar por lo que le corresponda, el punto es que todo esto comenzó a llevarme por la dualidad y la falta de paz.

Finalmente cuando me dije a mi misma: “Voy a respetar mi propio proceso evolutivo, respetando la verdad de mi corazón, así esté equivocada”, la paz volvió a mi.  En esta búsqueda de la transcendencia nos perdemos en el camino literalmente cuando nos olvidamos que no es importante la meta sino las pisadas que damos.  Nos empecinamos en conectar con el cielo, llegar a tener experiencias de éxtasis espiritual, des-anclándonos totalmente de la Tierra, queriendo esquivar karmas sin obtener el aprendizaje necesario.  El karma está allí para que lo transcendamos una vez que aprendamos la lección. Sin embargo, cuando nos enfermamos damos el poder al terapeuta o médico cuando la sanación depende exclusivamente de uno mismo al ser uno mismo quien creó la situación, ya sea reprimiendo y estancando emociones o haciendo oídos sordos al alma, y este ejemplo se da en todos los aspectos de la vida. Buscamos de todo afuera para estar en paz y nos volvemos expertos en no enfrentar el karma para evadir el dolor o seguir en plan de víctimas, cuando es la vida misma la que a través de las situaciones que nos presenta, lo que busca es que trascendamos los karmas, que es lo que nos falta aprender, para ir a un nuevo nivel de experiencia.

En la entrada anterior hablé de la diferencia entre “conciencia” y “consciencia”, y que ser “conscientes” es a través de la experiencia que nos ofrece la vida. La sabiduría no se obtiene mediante el intelecto únicamente sino a través del aprendizaje que nos da la experiencia. Y puedo remontarme a la época de la Atlántida cuando los vigilantes se involucraron con las mujeres y transmitieron conocimientos de muy alta consciencia, de dimensiones superiores a sus hijos a pesar de que no tenían ese nivel de consciencia con “s”. Y cuando eso sucede podemos entender con el intelecto pero no somos realmente conscientes.

Y es así que la última madrugada, luego de una intensa batalla conmigo misma, concluí que estaba totalmente confundida y que eso no me estaba dando paz. Si bien no dejo de estudiar e investigar, porque me parece fascinante, siempre confiaré plenamente en mi corazón sin ceder mi poder a nadie, ni siquiera a los más reconocidos sabios de cualquier religión, vocero new age, gurú, etc., porque dejo de ser fiel a mi misma, y cada uno de nosotros tiene una gran sabiduría en el interior. Eso es respetar nuestro propio proceso, de lo contrario en algún momento nos tocará retroceder o caer de manera calamitosa porque astutamente quisimos saltar pruebas.

Si me preguntan cuál es mi objetivo espiritual, diría que volver al Árbol de la Vida, y si bien me interesa muchísimo el estudio de la Kabbalah, respeto todo aquello que no resuena con mi corazón. Me queda claro que no hay que saltar procesos, que hay cosas que hay que vivirlas plenamente en la vida a través de los tres primeros chakras, como por ejemplo la compasión que se obtiene  cuando se comprende el proceso de otros sin juzgarlos, lo que se logra únicamente cuando nos ha tocado vivir experiencias y no por teorías.

Es verdad que debemos volvernos lo más neutrales posibles para trascender la dualidad, pero eso debe ser genuino y no “porque así debe ser”, eso nos lleva a la incoherencia con nosotros mismos. En este momento de mi vida el Universo me está juntando con personas muy espirituales pero con serios problemas de anclaje y prosperidad, y por otro lado personas mundanas  que gozan de prosperidad pero que sin embargo se están enfermando por llevar una vida “apropiada y socialmente aceptable” pero haciendo caso omiso a sus pobres almas que ya no saben qué mas hacer enfermando el cuerpo físico y viviendo en el caos. Pienso que en ambos casos hay desequilibrio por igual, y he estado en ambas polaridades y en ninguna me he sentido del todo bien.

Esta palabra “desnudarse” es tan simple pero tan profunda a la vez, es dejar ver todas tus vulnerabilidades, despojarte de todas las armaduras y mostrarse al mundo tal cual somos. No es fácil, claro está, porque hay cosas muy arraigadas que no aflorarán hasta que llegue el momento oportuno, porque sí es cierto que la vida no nos pondrá una prueba que no podamos pasar, esa también es una regla del juego a nuestro favor. La vida misma es un regalo y está bien buscar la sanación física y espiritual, pero si no trascendemos el aprendizaje, no pasaremos al siguiente nivel por más estudios que tengamos, por más cortes que hagamos con algún maestro reiki. Ahora bien, estudiar nos ayuda a comprender con mayor neutralidad las vicisitudes de la vida, pero eso no quiere decir que tengamos que esquivarlo, sino lo importante es cómo afrontamos las situaciones.

Cada uno elegirá su propio camino; algunos deberán pasar por experiencias de adicciones, chamanes, ayahuasca, new age, yoga, tantra, masonería, meditación trascendental, canalizaciones, etc., cada camino es el correcto para quien decida transitarlo, lo importante es seguir siendo uno mismo, y si nos perdemos en el camino, es también parte de la experiencia que nos toca vivir.

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