Archivo mensual: octubre 2015

Empollando un Huevo de Obsidiana

huevosEste es un artículo para mujeres y también para hombres curiosos, o también para aquellas personas, independientemente de su género, que quieran informarse sobre las propiedades de la obsidiana. Cabe resaltar que yo supe de la existencia de la obsidiana por un hombre, pero el huevo de obsidiana, claro está, solo pueden usarlo mujeres por razones fisiológicas. El huevo labora en el interior de la vagina, y los hombres no tienen una, pero sin duda esta información es útil para comprender más a las mujeres o para terapeutas que pueden recomendarlo a sus pacientes.

Voy a hablar 100% de mi experiencia. Si están buscando mayor información les sugiero que busquen en Internet.  Voy a comenzar diciendo que usar la obsidiana es un acto de valentía, no es fácil.

La obsidiana es una piedra volcánica que se solidifica al contacto con el aire, en términos simples. Nuestras ancestras lo usaban para sanar enfermedades y emociones estancadas del primer y segundo chakra, inclusive patrones que puede cargar una mujer de sus abuelas como la memoria de un abuso sexual. No estamos desligados a nuestros ancestros, eso hay que tenerlo claro, es por ello que la ciencia habla de la fuerte tendencia que tenemos las personas de heredar enfermedades como la diabetes, hipertensión, tiroides, cáncer, etc., pero lo cierto es que son los patrones los que se heredan y que originan las enfermedades. Una vez que rompemos con un patrón, ¡Adiós enfermedad!

La obsidiana puede sanar enfermedades físicas como los quistes ováricos y miomas, inclusive ayuda a reducir y “pulverizar” tumores mamarios, pero lo importante es que la persona comprenda por qué su cuerpo está formando esas anomalías.

La obsidiana me ha mostrado miedos muy profundos, apegos, patrones de conducta como de control, e inclusive una emoción estancada de asco, no tenía idea que era una emoción que podía estancarse pero comprendí por qué era tan asquienta con muchas cosas. Esta piedra “mágica” aflora lo que está en el subconsciente, por lo que se manifiesta muchísimo en sueños, que pueden ser de lo más bizarros. Es una piedra que acompaña el proceso de sanación y empoderamiento de  las mujeres, es ideal para aquellas mujeres que buscan sanar su útero, por eso recomiendo que sea una mujer terapeuta que acompañe el proceso, puesto que si bien un hombre puede tener mucho conocimiento, no puede experimentarlo.

La persona que me habló de la obsidiana me lo recomendó por los resultados que pudo observar, pero no lo ve directamente. En este proceso he intercambiado información con varias mujeres que han experimentado con la obsidiana y he visto casos lamentables de supuestos chamanes que “programan” la obsidiana, e incluso les dicen a sus pacientes que ellos deben introducirla en la vagina, mucho cuidado con esos farsantes.  Todas estas mujeres señalaron que tuvieron sueños eróticos con el chamán, creándose un lazo en astral donde inclusive es posible acceder a la energía de la mujer que es tan poderosa. Estas mujeres se sentían muy cansadas y no sabían por qué.

¿Por qué digo que la obsidiana es para valientes? Porque nos muestra cosas que no siempre queremos ver o lo hemos mantenido en penumbra. Patrones como celos, miedos, actitudes hacia situaciones, etc. se van a manifestar justamente para que lo veamos, es la manera de transcenderlo. Y se manifiesta tanto en la vida diaria como en sueños, como mencioné previamente.

La obsidiana debe usarse en las noches durante 3 meses descansando los días de menstruación. En lo personal, cada vez que la uso me llena de vitalidad, me purifica mi canal y la energía sube hasta mi chakra corona. Siento claramente su efecto sanador cuando está dentro mío, siento como pulveriza quistes y miomas que he tenido en el cuerpo, pero lo más extraordinario es que me ayudó en la pulverización de un bulto que me salió en el seno por una emoción que no pude procesar, pero una vez que la hice consciente, pude laborar en ello. Ese bulto ya desapareció, lo importante no es entrar en pánico y no dejarnos llevar por el miedo que crea el sistema médico. Esto no es cuento, es mi propia experiencia y quiero compartirla con ustedes. Todo tumor puede desaparecer cuando hacemos consciente el origen de la emoción que generó la energía estancada. Me sucedió lo mismo cuando hace un año se me inflamó la tiroides y decidí ir al origen ya que el protocolo médico decía que debían sacarme la mitad de la tiroides y tomar una pastilla de por vida.

Lo más curioso de la obsidiana es que puede ingresar y no querer salir. En mi caso estuvo 5 días dentro cuando comencé. Me ponía en posición de gallina ponedora, pujaba pero ¡nada! Había pensado en ir al ginecólogo para que me la saque con una pinza, pero menos mal que leí que eso es normal y que puede suceder cuando la persona debe laborar en apegos. Si no sale es porque la obsidiana requiere laborar por más tiempo. Finalmente pudo salir, devolviéndome el alma al cuerpo.  La obsidiana también es un secreto de belleza porque regula la parte hormonal y además ayuda a ejercitar los músculos vaginales, pero esa es otra historia.

Lo más relevante que quiero compartir es que la obsidiana se convierte en una “facilitadora” para que podamos ver lo que debemos sanar, no podemos darle el poder absoluto, al igual que no podemos darle el poder a ningún terapeuta. Los cambios los realizamos nosotros mismos con la toma de consciencia para romper patrones que pueden estar muy arraigados y que lo pueden haber cargado nuestros ancestros por muchos años.

También debo aclarar que no soy una detractora del sistema médico convencional, pero si estoy convencida que debe cambiar ya que éste solo se enfoca en disminuir una dolencia en vez de ver el origen. En el tema de enfermedades las palabras “perdón” y “perdono”, son fundamentales, ya que las energías estancadas se generan cuando lo que está fuera de mi no procedió de acuerdo a mis expectativas, ¡y eso es algo que debemos desechar de raíz! Comenzando por mi misma, hay muchas cosas que me faltan sanar, y la vida pondrá a personas y situaciones para mostrármelo. El bulto que me salió en el seno se debió a expectativas insatisfechas, pues ¡a dejar de tener expectativas con lo que está fuera de nosotros! Porque todo, absolutamente todo, está en nuestro interior.

Finalmente puedo recomendar a una persona en Perú que está acompañando en este proceso y también vende obsidianas. Ella se ha preparado para acompañar la sanación de la energía femenina y del útero, su nombre es Susan Ricalde y su e-mail de contacto es: kayanticha@gmail.com. Teléfono 941386428. Suerte.

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Mi Maestro el Dolor

dolorQué año con tanto aprendizaje, a pesar de que el dolor estuvo muy presente. El dolor ha sido mi maestro este año, un maestro poco ortodoxo, a quien siempre rechacé y le huía. Finalmente ya no pude escapar.

Fui experta escapando, camuflándome, esquivando aquello que no quería ver y estaba dentro de mí. La vida me daba situaciones para que lo viera, mandándome personas y acontecimientos que pudieran remover eso que cómodamente se camufló en el linaje de mi familia, siendo el alcoholismo la salida para no sentir.

Hoy falleció una tía lejana en un incendio, pero cercana en linaje a fin de cuentas.  Ella ya no podía movilizarse, su obesidad ya no se lo permitía, así que estaba postrada en su cama. La gran masa de su cuerpo quería también tapar su dolor. Su desayuno consistía en yogurt y una chata de ron, luego seguía durmiendo con vela, porque le cortaron la luz y estaban a punto de desalojarla. Mis tías y mi madre la ayudaron un tiempo, querían llevarla a un asilo pero ella se negó y el dinero lo usaba para beber alcohol, es así que desistieron, y hoy en las noticias toda la familia se enteró.

Ya tengo 9 meses sin beber alcohol, nunca me consideré una alcohólica pero el alcohol si me daba algunos problemas cuando cometía excesos. Adormecerse y decir cosas que no brotan cuando estás sobria ¿Por qué eso?  A pesar de la lejanía con esta tía, realmente se generó un terremoto dentro de mí. Morir quemado también es quemar karmas, y siento que su ser superior tomó esa decisión por ella y por los que compartimos algún chip adictivo en nuestro ADN. Definitivamente no volveré a tomar, no lo necesito, no aporta nada a mi vida y gracias al cielo, no lo extraño. La vida sin alcohol es una vida que se ve con otros ojos, más humanos, lo que me permite sentir.

Buscar la espiritualidad puede convertirse en una búsqueda para no sentir, y ahora soy consciente de eso. Es por ello que mi chip cambió por completo y ahora vivo mi espiritualidad desde la materia, con los pies en la Tierra y ya no busco reconciliarme con la materia en la espiritualidad. Muchos buscamos la espiritualidad porque las cosas de la Tierra no andaban bien, por ejemplo en nuestro ambiente laboral, en las relaciones o en la vida misma.  En mi caso por un tiempo busqué el contacto extraterrestre sintiéndome especial y dejando de responsabilizarme de mis asuntos mundanos. Nos dicen que las personas espirituales son puro amor, y si manifiestan dolor, ira, sufrimiento, se vuelven “poco evolucionadas”. En este afán de querer ser ecuánimes y estar en estado zen permanente lo que observo es  un caos interno que se manifiesta en juicios hacia los demás, juicios hacia uno mismo, y por supuesto caos en la propia vida, el no abrazar la sombra, tema del que hablo bastante.

En este afán de iluminarse y ser como magos, un error o un acontecimiento de dolor o fracaso se convierte en la propia sombra. Aquellos maestros que buscan ser perfectos y mostrarse al mundo como si tuvieran la vida resuelta lo que genera es que tarde o temprano caiga una avalancha en sus vidas, como lo he podido observar. Ayer hablando con un buen amigo que es terapeuta me decía: “Ser maestro no se trata de lo que uno tiene para enseñar, sino más bien de la oportunidad que tiene para aprender”. Y es porque él aprende mucho de sus pacientes y de su propio reflejo en ellos, lo cual le brinda un gran aprendizaje. Y es que maestros somos todos en los que nos toca, hemos venido a ofrecer nuestros dones y herramientas a la humanidad y no hay que sentirse perfectos, libre de karmas, pensando que no podemos demostrar vulnerabilidad a los demás porque eso sería un fraude.

Por otro lado, nos volvemos tan conceptualizados que ante cualquier situación de la vida podemos darle explicación e intentar “trascenderlo” entendiéndolo desde un punto de vista de observador, y también es una forma de escapar, de no sumergirse de frente en el lodo para no sentir, como humanos que somos. Y toda esa evasión nos va poniendo corazas para no ser dañados, justamente por miedo al dolor, al rechazo, al sufrimiento, a la soledad, etc.

Muchas personas no pueden terminar sus relaciones a pesar de ser muy infelices por miedo a la soledad. Yo me acostumbré tanto a estar sola que tengo temor a perder el equilibrio que poco a poco voy obteniendo con mi disciplinado ritmo espiritual de meditaciones, canalizaciones, etc., es el otro lado de la moneda, lo sé.  Es mi parte masculina que se manifiesta, a base de voluntad y determinación para acercarse a Dios, como los yoguis ortodoxos, solo que soy floja para el yoga. Sin duda es una forma de llegar a Dios, a través de la devoción, pero sin embargo, es muy fácil desconectarse de nuestro lado femenino, de nuestra conexión con la Tierra y con los sentidos. Ver otros planos y no ver lo que está frente a uno, sentirlo, olerlo, experimentar, caerse, llorar, conocer nuestras vulnerabilidades, disfrutar sin culpas de todo lo que la Tierra nos da.

Permitirnos expresar nuestra real verdad, sin miedos al qué dirán, sin miedo al rechazo, al desequilibrio que pueda generar un romance que puede durar un día, un mes o el resto de la vida. Caminar sin expectativas, aprendiendo del otro, reconociendo tu propio espejo en los demás para abrazarlo e integrarlo. Dejar de analizar tanto de manera conceptual, o ver cómo están alineados los astros para comprender lo que nos está pasando, reconocer a Dios en todita la humanidad, tener compasión por los que sufren, sin lástima porque eso también es un juicio.  ¡Oh noche que me guiaste!, ¡oh noche amable más que el alborada!, como dice el poema de San Juan de la Cruz.

El dolor es un maestro porque está para mostrarnos lo que nos falta para transcender. Inclusive dejando una adicción sin enfrentar el  dolor estancado se manifiesta el   “síndrome de abstinencia”,  o enfermedades como la  fibromialgia o el propio cáncer. Una emoción estancada que no queremos ver  se manifiesta a través del subconsciente y va a buscar salir a como de lugar. Y finalmente, mis respetos a mi maestro, el dolor, que me permite ver aquello que está estancado dentro de mí, aquello que no me está permitiendo ser puro amor. Aún hay camino que recorrer, guerras internas que vencer, miedos que superar, pero en cada paso se va forjando el camino, algunas veces caminaré lento, otras correré, incluso volaré, pero todo es  como es y no como debe ser.

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