Ares Conversa con Morlah acerca del Desapego y la Realidad Cuántica

A propósito de una semana que ha llevado a la reflexión, mi yo inferior o ego (Ares), se sintió bastante solo. Toda esta semana me ha tocado quedarme sola en casa, acompañada del silencio y de Maya, mi mascota. Esta soledad me permite avanzar en mis textos, pero en más de una ocasión, me ganó la melancolía. Es así que decidí conversar con mi alter ego o yo superior (Morlah)

cuantica-2Ares: Ya sé, me vas a decir que solos vinimos y solos nos vamos.

Morlah: En realidad nunca estamos solos, la soledad es una ilusión. Cuando estás conectada al Universo, eres parte del todo y todo es parte de ti.

Ares: Pero eso es poco práctico para esta realidad

Morlah: La “realidad” de la que hablas también es una ilusión. Si te riges por todo lo que ves con tus cinco sentidos físicos, con los que sólo puedes percibir la realidad material, estás en la ilusión. Todo aquello que te enseñaron, por lo que luchaste por conseguir, siendo la palabra “lucha” muy oportuna, porque en muchas ocasiones tuviste que luchar en contra de los dictados de tu propio corazón, lo cual te hacía perder mucha energía. Y buscaste todo en el exterior; logros profesionales, cosas materiales, e incluso relaciones que al final incrementaron el estado de soledad.

Ares: ¿Y qué sucede cuando todo ello ya no importa?

Morlah: No hay que irse al otro extremo, porque sigue siendo parte de tu mundo. La diferencia radica en que ya no formas parte del drama, aceptas las cosas tal cual son, y en especial aceptas que todas las cosas que se presentan en tu exterior, las catalogues como positivas o negativas, en realidad son un reflejo de lo que aún requieres ver dentro de ti. Ya hemos hablado de que somos espejos. No te desconectes ni pongas una venda en los ojos ocultando la realidad, haz tu propia realidad aceptando la de los otros.

Ares: Es verdad que ya no me interesa el mundo de antes: las apariencias, la vida social, comprar cosas, disfruto más viajando…

Morlah: Porque los viajes te permiten recopilar experiencias y abrir campos cuánticos, y a eso hemos venido, pero recuerda que tienes una misión de vida, como todas las demás personas.

Ares: Y me encanta lo que hago, pero cuando vuelvo a la realidad, siento que caigo

Morlah: Recuerda que somos multidimensionales y debes lograr la plenitud en esta realidad de tercera dimensión, donde confluyen muchos espacio-tiempos. Recuerda que si separas te conviertes en parásito, y a eso lleva el egoísmo. Si integras, estás al servicio del todo. ¿Cómo puedes sentirte sola si todo es parte de ti? Si sigues viendo con los ojos de la separación, siempre serás víctima de las circunstancias y nunca dejarás de sentirte sola.

Ares: ¿Cómo hago eso?

Morlah: Dejando de tener el control. Ya has visto cómo ocurre la magia cuando dejas de controlar las situaciones, queriendo que las cosas sean como tú las deseas como si el universo girara en torno a ti. De esta manera creas una telenovela donde todo está en contra tuya porque las cosas no suceden como deseas, te llenas de expectativas y constantes decepciones porque no se cumplen las mismas. Y cuando decides caminar dejándote sorprender por la vida, es cuando recibes la abundancia infinita del padre-madre, ya lo has experimentado.

Ares: Lo sé, gracias por recordármelo. Sé que todo está en mi interior, pero aún así deseo cosas externas.

Morlah: No está mal desearlo, pero no lo encontrarás fuera. Lo externo se manifestará de acuerdo a tu interior, y todo lo que requieres está dentro de ti. Incluso tienes la capacidad de crear la vida que tanto anhelas paso a paso. Ya has vencido adicciones e incluso situaciones adictivas rompiendo tus sistemas de creencias, cerrando campos mórficos y abriendo campos cuánticos. Has experimentado trascender el espacio-tiempo sanando muchos aspectos ancestrales. Aún falta romper paradigmas, y sólo lo conseguirás mirando dentro y siguiendo al corazón.

Ares: El tema es mantenerme en ese estado

Morlah: Tampoco seas tan cerrada, no te auto flageles cuando te sientas sola, molesta, triste, melancólica, etc., eres humana y estás aprendiendo. Yo te admiro mucho porque donde yo estoy no hay separación, así que también me pongo en tu lugar. El mundo donde estás fomenta la división constante: riqueza-pobreza, belleza-fealdad, salud-enfermedad, éxito-fracaso, etc. Pero cuando esa cortina se abre y te das cuenta que no hay separación, ¡Cómo nos alegramos los que estamos en este lado del velo! Todo lo que parece quieto, repetitivo e interminable comienza a moverse con tal velocidad, a cambiar y a transformarse que nos llenamos de júbilo. Ustedes se sienten tan limitados por la materia, pero cuando asumen el poder del padre-madre, no son diferentes a nosotros ¡que somos ustedes! Es allí cuando los llamamos maestros.

Ares: No es tan fácil comprenderlo

Morlah: Esto no se comprende a nivel racional, esto está dentro de todos, por eso hay que escuchar con el corazón.

Ares: Háblame de la realidad cuántica

Morlah: Es lo que experimentas cuando rompes un patrón de creencia limitante, abriéndose múltiples espacios-temporales donde se abren infinitas posibilidades. Allí dejas de ser predecible, ningún adivino o vidente podrá predecir tu futuro. Antes ustedes eran muy predecibles, por eso el futuro (que en realidad ocurre en el presente), se podía predecir con facilidad. Hoy solo las personas y las consciencias colectivas que se resisten, creando persistencia, son predecibles. Cuanto más el ser humano esté dispuesto a abrir su panorama, a desaprender lo aprendido, más posibilidades creadoras tendrá, y por supuesto se convierte en un hacedor de su propia realidad, un mago si quieres llamarlo, y ya no podemos predecir su futuro. Se convierte en imagen y semejanza del creador.

Ares: ¿Qué es lo que hay que hacer?

Morlah: Estar atentos, vivir en tiempo presente. Cuanto más desapegados estemos de los resultados, de las situaciones externas, de las personas, todo eso llegará a nosotros sin que lo busquemos, y cuando se abren estos campos de sincronía ilimitada, es una gran oportunidad para dar un salto cuántico.

Ares: Veo que muchas personas se resisten a los cambios

Morlah: Ellos tarde o temprano comprenderán que justamente hay que adaptarse a los cambios, que resistirse genera dolor interminable, situaciones repetitivas en sus vidas, familias, trabajo, personas, etc. Pero cuando dicen “ok basta” y miran hacia ese horizonte que los está esperando, se abre todo un panorama, aún así hay que elegir, porque siempre hay que elegir. Si lo hacen desde la separación, se habrá perdido una gran oportunidad, si lo hacen desde la integración, bendiciones llegarán. Y todos pueden pedir ilimitadamente, pero muchos piden y sus propias mentes sabotean lo pedido, regresando confusión y caos a sus vidas.

Ares: Ahora me siento muy bien, ¿y qué me dices de los que esperan y no hacen nada?

Morlah: No se trata de “no hacer nada”, se trata de seguir al corazón. Ese es otro extremo al que muchos caen, se trata de sembrar para ver la cosecha, y cada semilla tiene su propio proceso y no podemos pretender acelerar los procesos. Unos desean prosperidad en su vida, pero no dan si quiera el primer paso por miedos, por aferrarse a lo conocido. Eso mismo sucede en las relaciones.

Ares: En estos tiempos veo muchas parejas en crisis y siguen en situaciones tóxicas

Morlah: Es verdad, porque se resisten a lo que ya no da más. La mente se llena de pretextos y justificaciones, generando situaciones tóxicas alrededor. El tema de nunca acabar es que se desea que el otro cambie, y no hacen nada para cambiarse a sí mismos. Las parejas son espejos de uno mismo. Si vemos en la pareja carencias, es porque en realidad hay que verlo en uno mismo, ¡pero nadie quiere reconocer su sombra! Es más fácil culpar a otros… Y es cuando se mira al interior cuando se abren las infinitas posibilidades. Sólo cuando se da ese gran paso, ocurre el milagro, la sanación, la bendición.

Ares: ¿Qué hacer cuando las personas no responden como queremos?

Morlah: Nuevamente el control, el libre albedrío funciona sólo en uno mismo. Labora en ti misma, intégrate, ámate, acéptate, y todo lo demás lo verás como parte de ti, ya nada estará separado. Mira a través de mi y ya no verás desde la separación, desde el personaje. Verás que todo te llevó a dar saltos cuánticos.

Ares: Me siento bien, muchas gracias

Morlah: Tu eres yo, yo soy tu.

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Categorías: Artículos, Hannah Karina Sandoval | Etiquetas: | 2 comentarios

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2 pensamientos en “Ares Conversa con Morlah acerca del Desapego y la Realidad Cuántica

  1. Bruno Drago

    Genial articulo ! Me quedo con lo conversado a base del desapego , de seguir trabajando en uno mismo para que así la realidad que nos rodea pueda ser un reflejo de nosotros. Me quedo con el tema de la aceptación y lo mencionado sobre dejarse sorprender por la vida. Sin embargo me quede con una duda respecto a este párrafo …

    ¨Si lo hacen desde la separación, se habrá perdido una gran oportunidad, si lo hacen desde la integración, bendiciones llegarán. Y todos pueden pedir ilimitadamente, pero muchos piden y sus propias mentes sabotean lo pedido, regresando confusión y caos a sus vidas¨

    No entendí lo referido a si lo hacen desde la separación perderán una gran oportunidad.. a que se refiere. Segundo lo referido a que podemos pedir ilimitadamente sin embargo que nuestras propias mentes nos pueden sabotear lo pedido.

    No entiendo como si uno esta pidiendo de forma integral , nuestra mente puede sabotear una de las cosas que más anhelamos , como se podría explicar este haraquiri mental hacia nosotros mismos. Lo podemos llamar miedos …. situaciones repetitivas o … la verdad no se.

    • Gracias Bruno por el comentario, respecto a las creaciones, somos grandes creadores, pero muchas veces saboteamos nuestros propios pedidos con dudas y cuestionamientos de la mente. En síntesis el miedo. Qué pasa cuando yo pido por ejemplo un buen empleo, y luego viene la mente y comienza con sus dudas y miedos. De manera inconsciente se sabotea el pedido. Cuando uno pide debe hacerlo con convicción y fe, desde el corazón, si lo hacemos desde la mente entramos en dualidad, por consiguiente se manifiesta una contraparte. El corazón es categórico, la mente es hipotética y dual. La fe es certeza de que lo que pido se me dará, y hay que agradecer por ello. Lo dual es separación, el cerebro tiene dos hemisferios. un abrazo

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