Archivo mensual: noviembre 2014

El Aspecto Femenino de Dios

diosaCuando era niña, siempre se me inculcó venerar al “padre celestial”, es decir a un ser masculino que es nuestro Dios. Viniendo de una familia católica, también me inculcaron la veneración a la Madre María por ser la “Madre de Dios”, sin embargo eso no tenía mucho sentido para mí.

Con los años comprendí que al dirigirme únicamente al aspecto masculino de Dios, yo negaba mi propio lado femenino, sobresaliendo en mí cualidades importantes pero muy masculinas como la voluntad, disciplina, perseverancia. Todos los días de mi vida rezo al acostarme, intentando “conversar” un ratito con Dios. A partir de los 33 años, comencé a meditar y hoy lo hago naturalmente sin esfuerzo, porque es algo que me gusta mucho hacer. Lo cierto es que la meditación es un excelente medio para aquietar la mente y para conectarnos a nuestro ser divino, pero la labor de anclaje ya debe estar laborada. Es decir, para conectar todos los chakras desde el raíz hasta el corona, los tres primeros se deben trabajarse en el día a día.

Los tres primeros chakras nos conectan al aspecto femenino de Dios, que está representado por la Madre Tierra y otros aspectos como la Madre María para los católicos, Kuan Ying para los chinos, Isis para los egipcios, Kali para los indúes, Tara para los budistas, etc. Todas estas Diosas tenían una característica especial que es un aspecto de la deidad, como por ejemplo la maternidad de la Madre María, la Compasión de Kuan Ying, la sensualidad de Venus, la alquimia sexual de Isis, el aspecto destructor de Kali, etc.

Lo femenino está en el Ying Yang como la parte oscura, como lo es la Luna que no tiene luz propia. Cuando nos inculcaron la devoción al padre, de manera inconsciente también nos inculcaron el repudio a la madre, y es por ello que la sexualidad se vio como algo pecaminoso. La devoción es una cualidad masculina, muy importante por cierto, pero sin compasión no está completo puesto que se puede tener mucha Fe y fuerza de voluntad, pero sin embargo cuando se presentan personas que carecen de ello, comienza el juicio y allí se plasma el propio repudio inconsciente como espejo.

Cada vez más hombres están desarrollando claramente sus cualidades femeninas, y esto no los hace menos hombres, todo lo contrario, los completa. Así vemos a padres cambiando pañales, hombres cocinando y haciendo quehaceres creativos antes realizados únicamente por mujeres. La creatividad es un aspecto femenino totalmente necesario en todos los planos. Lo femenino crea desde la oscuridad y eso sucede en el universo y en el planeta. Hemos venido a estar inspirados, conectados con la Tierra, porque en este plano no hay otra manera de transcender sino con los pies en ella.

Los seres humanos no podemos vivir sin comer, claro está y eso es un hecho aceptado por todos, de igual modo el abrigo, sin embargo, la sexualidad no es considerada como necesaria en la vida, pero lo es. Esto no quiere decir que no se pueda vivir sin sexo o relaciones sexuales, la sexualidad va mucho más. Somos seres sexuales por naturaleza y esa es nuestra energía vital, reprimirla es algo antinatural, y esto no quiere decir que hay que saciar bajos instintos, el tema es que no se deberían llamar “bajos” si es que su uso no fuera inadecuado. Esta energía es la que nos mueve en este plano, la que nos ayuda a crear, el tema es que a nadie se le enseña cómo usarla.

La culpabilidad inculcada en las mujeres por milenios, la obligación de llegar “virgen” al matrimonio ha generado toda una represión que ahora busca su equilibrio. Las mujeres indígenas no se hacían problemas porque la cultura acepta el servinacuy, que es el matrimonio de prueba, y esta costumbre viene de tiempo atrás. Nuestros antepasados incas heredaron sabiduría atlante y egipcia. En la cultura celta, en la fiesta de Beltane, donde se celebraba la fertilidad, cualidad de la Diosa, se permitía que los jóvenes experimentaran su sexualidad y luego entraban a un matrimonio de prueba, algunos continuaban y otros no. Tanto en Lemuria, Atlántida, Egipto, la cultura celta, inca, etc., tenían a sus sacerdotisas de la Diosa que conectaban con la divinidad a través de la energía sexual. Todo eso fue considerado pagano y fue censurado por muchas religiones.

Cierto es que una mujer liberada, ojo no libertina, que expresa su sexualidad con naturalidad y con amor, la vuelve muy poderosa, y este poder fue temido por los varones que la subordinaron. La mujer es seductora y magnética por naturaleza, esa seducción fue mal vista, y muchas sacerdotisas fueron mal llamadas prostitutas, como se hizo con María Magdalena. La Diosa Venus en la Atlántida, era el arquetipo de la seducción y atracción, sin embargo hoy con la libertad sexual lo que se les inculca a las mujeres es ser como los hombres, y eso es una trampa del sistema. Vemos en la TV a mujeres cambiando de parejas como de ropa interior, contaminando su canal, saciando una parte fisiológica. La alquimia sexual se logra únicamente cuando la mujer ama y es amada, llegando el hombre a iluminarse a través de ella.

Este tema es para tomar conciencia, puesto que nos han inculcado con rechazo algo que es natural, pero por otro lado el sistema explota otro lado del libertinaje para darle la vuelta a las cosas, y vemos en la TV alarmantes noticias de fiestas semáforo o arco iris practicadas por adolescentes.

Debido a mi des-anclaje, he tenido que buscar “pisar tierra” nuevamente, es así que hay diversas formas como las danzas tribales y árabes, que ayudan a desbloquear los 3 primeros chakras y a aflorar la femineidad. Sin un magnetismo adecuado, no es posible atraer lo que se desea, ya sean relaciones, sueños, proyectos, cosas materiales, etc. Que la Diosa se plasme en todos nosotros, indistintamente que seamos hombres o mujeres. En estos tiempos es sumamente importante sanar la energía femenina y aflorar los dones como la receptividad, ya que es tan importante recibir como dar, y muchos nos olvidamos de eso. Otros aspectos: La restauración, la vida, la renovación, la creación, la creatividad, el nacimiento, la curación, la apertura, la nutrición, el amor, la maternidad, la fertilidad, la comprensión, la compasión, el interior, la intuición, la sabiduría, el perdón, la luna, la conexión, la armonía, la sexualidad…

Que así sea

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Las Tentaciones de Nuestras Vidas

diablo

Escribe Karina Sandoval

A lo largo de mi vida he podido percibir cómo se presentan las tentaciones de la vida, que a decir verdad, son parte del juego, el cual decidimos jugar. Somos protagonistas de nuestras vidas y en ellas hay antagonistas, que son personas, situaciones, fuerzas naturales, cósmicas, etc., que se enfrentan al protagonista tal como suceden en las películas, y a decir verdad, muchas veces la realidad supera la ficción. Mi profesor de guión de cine siempre nos decía que la palabra protagonista venía de agón, que significa contienda, desafío, disputa. Entonces el protagonista debe vivir una sucesión de agones.

Todas las personas debemos enfrentar agones para conseguir nuestro propósito, no hay otra. Si la vida nos diera las cosas en la boca, como si fuéramos bebés, nos volvemos casi inválidos. La vida en el cosmos es eterna, pueden pasar millones de años y quizás en ese tiempo lo único que se hizo fue emanar amor, lo cual es hermoso, pero no hizo que el universo se expanda. En el planeta Tierra, las reglas de juego son claras, te alejas del amor de Dios y decides experimentar la dualidad extrema inexistente en otras dimensiones, para finalmente volver al origen, y nos equiparon con algo realmente “fuera de serie”, que es el libre albedrío. En la Tierra el espacio tiempo no tiene nada que ver como en otros lugares. Somos una ecuación matemática muy compleja que rompió todos los cánones existentes en el universo. Y esa ecuación matemática fue diseñada por un ser un tanto repudiado en el Planeta Tierra, el Hellel Luzbel.

Las tentaciones siempre están relacionadas al diablo, es decir, todo aquello que nos tienta, definitivamente nos gusta, porque de lo contrario no sería una tentación. Así el ser humano puede “caer” ante la lujuria, el poder, el dinero, la buena vida, etc., o más sencillo, la vida fácil. Los seres humanos tenemos una codificación en el ADN que delimita la experiencia de vida que tendremos, y a decir verdad muchas personas deciden sufrir más que otras por propia voluntad, y asimismo, otras vienen de vacaciones, a pasarla bien, también por propia voluntad. Las personas que deciden “sufrir” lo hacen por varios motivos, uno de estos es para pagar karmas y otras simplemente para experimentar el otro lado de la dualidad y sacar lo mejor de sí mismos. Pero todos los seres humanos sin excepción, vienen con un propósito de vida, y en el camino habrán muchas situaciones que buscarán desviarnos de nuestros propósito, pero eso es parte del juego.

Las personas que de un momento a otro, lo pierden todo, son llevados a dos opciones: a destruirse o sacar lo mejor de ellos mismos. Estas situaciones son los aperturadores de conciencia, que pueden ser benditos o malditos, desde el punto de vista que se le mire. Ahora, a decir verdad, es muy raro que venga el diablo a tentarnos directamente, creo que tiene mejores cosas qué hacer. Es así que se presentan nuestros propios “demonios” como son el miedo, la inseguridad, la incertidumbre, etc. Es así que personas que muy en el fondo saben que no están en el camino de su misión, prefieren hacer caso omiso o auto engañarse fingiendo felicidad ante un estímulo externo como un ascenso en el trabajo, un golpe de suerte, ropa de marca, viajes constantes, etc.

Pero lo curioso es que cuando uno comienza a enrumbarse por el camino espiritual, las tentaciones toman un giro mucho más sutil, ya que muchos caen en el hecho de sentirse “especiales”. Craso error, repito, craso error. Llegan adulaciones constantes y todo tipo de alimento que ensalza un estado de egocentrismo camuflado, generando la separación, cuando debe ocurrir lo contrario. Este tipo de tentación es la más peligrosa, recordemos al maestro Jesús en el desierto, con su grado de maestría y el “demonio” diciéndole que puede gobernar el mundo”, pues ese demonio estaba dentro de él, no como posesión sino como su sombra misma. Es ese mismo demonio el que nos martiriza a cada uno de nosotros llenándonos de inseguridades y miedo a lo desconocido, incitándonos por ir por lo seguro, no movernos de nuestra zona de confort e ir por lo más placentero. Pueden pasar años y vidas y seguir en un círculo constante que se convierte en un campo mórfico hasta que finalmente se genera una nueva geometría que rompe con el patrón para generar algo nuevo, una nueva realidad.

Es así mis amigos, que no hay nada externo que nos “tiente” que no esté dentro de nosotros mismos, y si es externo, es porque lo hemos atraído por resonancia. Esta semana comencé a hacer dieta, estoy haciendo una rutina de ejercicios bastante fuerte, he aumentado el consumo de verduras crudas y evito el arroz, pero a cierta hora soy “tentada” para comerme un pan con mantequilla, y ¿saben qué? Me comí un delicioso pan con mantequilla con mi delicioso café expreso, y puedo asegurarles que no vino ningún diablo. Hay que asumir con responsabilidad nuestros actos, y sí, me falta un poquito de voluntad pero poco a poco consigo mis objetivos.

Cuando estamos en un bar o discoteca, solemos culpar al “alcohol” cuando nos involucramos con alguien con quien te hubieras cuidado estando sobrio o sobria, pues bien, el diablo no vino a decirte qué hacer. Si tu mayor anhelo en la vida es hacer aquellas cosas que te generan regocijo y para lo cual se te dieron dones para llevarlo a cabo y optas por un trabajo que te remunera bien económicamente pero donde eres infeliz, eso es vender tu alma al diablo. Las cosas como son.

Creo que soy muy emocional para expresarme, como buena escorpiana que soy, y lo que digo no debe ser tomado en forma personal, puesto que todo lo que yo pueda expresar es porque lo he vivido y puedo transmitirlo por experiencia. Y sé que en esas situaciones de oscuridad, donde toda luz parece haberse esfumado, es en ese preciso momento donde se abren todas las posibilidades, y es una oportunidad que no hay que desaprovechar. Es el momento donde podemos crear un nuevo patrón en nuestras vidas y dejar de lado los campos mórficos que lo único que hacen es que las situaciones se repitan una y otra vez. ¿Para qué hemos venido a este mundo sino para crear cosas que nunca antes fueron creadas? Este planeta tan hermoso y pequeño, al extremo de la galaxia está haciendo que el universo se expanda y los hermanos mayores extraterrestres comienzan a llamarnos “maestros”.

Y si hay algo por lo cual hay que responsabilizar a Luzbel es por la ilusión de la luz artificial, que ciega a la humanidad, pero que como todo proceso, se va corriendo el velo de la ilusión. Así es.

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Del más allá, al más acá

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Escribe: Karina Sandoval

Paseaba a mi perrita Maya como siempre en el parque de la espalda de mi casa y nos encontramos con un árbol caído. Ese árbol no era viejo, no fue por años que se cayó, ese árbol no estaba bien enraizado. Me quedé mirándolo un largo rato mientras Maya lo olfateaba. Comprendí muchas cosas, entre ellas, que yo estaba desenraizada.

En los últimos tiempos he conseguido mucho a nivel espiritual, como canalizar a seres de otros planos, aperturar mi tercer ojo y tener una intuición muy acertada. Dedico mínimo una hora a meditar, cuando no, pueden pasar dos horas sin darme cuenta. También practico la oración y disfruto mucho sintiendo mi conexión espiritual, mi ser de luz, que es para mi un verdadero placer y no hay ningún esfuerzo en ello porque es parte de mi vida. El problema es que me olvidé un poco de caminar por la Tierra, y cuando eso sucede, la Tierra te jala, y mi última caída de cara, fue un claro ejemplo de ello.

Cuando salí de la Universidad, emprendí mi propia empresa, que estuvo activa cerca de diez años. Muy joven tuve como clientes a todo tipo de compañías, desde las más grandes hasta las más pequeñas. El servicio de “outsourcing” me daba la oportunidad de conocer diferentes realidades. Me preguntaba ¿Dónde está esa chibola que les decía a los gerentes qué hacer? Reconozco que la extraño, aunque era muy arrogante y me creía dueña de la verdad.

Tuve tanta fe en mi trabajo que nunca me preocupé por nada, no medía el valor del dinero y gastaba y gastaba, también viajaba mucho, llegando a cruzar el otro lado del charco tres veces, además de otros países. Mi yo viajero no ha cambiado mucho, eso es algo que me apasiona, solo que la economía disminuyó y me tuve que volver más aventurara a la fuerza. Nunca me gustó “mochilear”, pero aprendí a hacerlo, y tiene su encanto.

Cuando mi vida dio una serie de vuelcos, ya no me llenaba mi empresa, me divorcié y me dediqué a la juerga y a la irresponsabilidad. Vendí las acciones y no sabía qué hacer con mi vida, así que busqué trabajo. Me fue muy bien al comienzo, pero luego ya no tanto, no duraba en los mismos. Siempre me consideré más que eficiente y proactiva, pero sin embargo me sentía como pez fuera del agua y lo único que me obligaba a estar allí era la necesidad, puesto que tenía cuentas que pagar. Una cosa llevó a la otra, la enfermedad de mi cuñado y su posterior deceso hicieron que me preguntara muchas cosas, y fue así como me interesé por lo espiritual.

Cuando comencé este camino era como recordar, todo era tan apasionante y me llenaba de gozo, las experiencias con hermanos mayores extraterrestres, las iniciaciones, los ángeles y las canalizaciones. Ahora sí me sentía como pez en el agua, pero algo comenzó a fallar. Me di cuenta que ya no me interesaba mucho salir a la calle, soy casi una ermitaña y he tenido varios proyectos que no he podido materializar, y eso no es conveniente.

Antes tenía tanta facilidad para poner en marcha lo que mis sueños decían, y ahora que tengo más herramientas no lo he podido concretar, y soy diez años mayor y con mayor experiencia, esto no está bien.

Hasta que comprendí la importancia del anclaje y cómo un árbol bien enraizado dará buenos frutos, no hay otra manera. Me desconecté y me volví volada, y es que nuestra esencia es espiritual y vinimos a tener una experiencia en 3D. La vida me llevó a tener experiencias que ya no repetiría, pero muchas cosas me siguen gustando de la vida como el arte y todo tipo de manifestación cultural. ¿Por qué tuve que divorciarme de mí misma? No lo digo como queja, se que ha sido necesario y ahora busco el “matrimonio” personal. La Madre es tan generosa que cuando me alejo mucho luego caigo en excesos. La conexión con el padre es tan natural para mí, pero me vuelvo demasiado devota, y he experimentado el estado de fanatismo.

Tuve que verme en un una situación de desborde emocional por fanatismo sin haber fumado absolutamente nada ni haber bebido alcohol, pero sin embargo ese estado de euforia experimentado me hizo entender muchas cosas y comprender a los devotos del Señor de los Milagros cuando entran en ese estado. ¡Ese no es el camino! ¡Definitivamente no!

Mientras que la Madre, tan generosa puede desbordarte con los excesos de la Tierra, los excesos de Cielo son igual de locos, ¡y los he experimentado ambos! Y estos extremos no son buenos en este plano. De la euforia a la resaca, del fanatismo a la fiesta desbordada. De horas de meditación, recogimiento y estados alterados de consciencia a una pérdida de consciencia por alcohol. Debo decir a favor mío que esos desbordes no son frecuentes, han ocurrido en lapsos prolongados de tiempo, pero los he experimentado, y eso es suficiente para comprender y aprender, al menos eso espero.

Es así que ahora busco vivir el tiempo presente, que es lo que me genera mayor regocijo. Busco gozar con las pequeñas cosas de la vida, y cumplir mi misión es lo que me mueve como un motor. Gracias a mis estrepitosas caídas, en especial la última, ahora escribo con mayor frecuencia, y me he propuesto terminar mi primera novela. Espero que mis experiencias de la Tierra y del Cielo, sean de utilidad para alguien. Ahora, de mi corazón brota un sentimiento de amor, se cuando es sentimiento cuando es emoción. El sentimiento no lleva a la euforia y las emociones son fluctuantes, como la marea del mar, y es un camino por el cual todos nosotros decidimos venir a experimentar, para aprender y volver a la quietud de un mar cada vez con menos oleaje.

Categorías: Artículos, Hannah Karina Sandoval | 6 comentarios

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