Archivo mensual: diciembre 2013

De la mano con la Sombra

Por Karina Sandoval

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Todas las personas tenemos un lado oscuro, que es todo aquello que no nos gusta de nosotros mismos y que no queremos que los demás vean. Sin embargo, cuando el lado oscuro es negado, reprimido y repudiado,  saldrá de diversas formas, muchas veces de manera violenta.

Hay infinidad de formas en el que el lado oscuro se manifiesta, desde maneras simples hasta muy complejas.  Ese “lado oscuro”, va a depender de la posición que tome el ego, que paradójicamente puede cambiar de bando. ¿Cómo es esto? Los sistemas de creencias nos dicen qué es “bueno” y qué es “malo”, pero conforme vamos madurando, estos conceptos varían. Pasamos de posiciones sumamente radicales a opiniones más blandas e incluso opuestas de un mismo asunto. ¿Por qué sucede esto? Porque vamos abrazando nuestra sombra.

Nuestro ser superior actúa trascendiendo toda dualidad, toda luz y sombra porque todo está integrado, todo es reconocido como parte nuestra. Cuando algo no lo está, es cuando aparece el juicio. Sólo el ego juzga y sólo el ego se coloca en una posición de víctima. Nuestro ser superior no hace eso.

En la época de Jesús, se repudiaban a los delincuentes y a las prostitutas, sin embargo Jesús no lo hacía, él los integraba porque transcendió sus dualidades. Quien no juzga comprende, se solidariza y tiene compasión. La compasión no es pena ni lástima, es mirarse en los ojos de la otra persona, identificándote sin sentirse más que nadie porque también es un disfraz del ego.

La vida está llena de maestros, ni bien salimos a la calle comenzamos a experimentar una serie de situaciones con personas desconocidas. Tenemos experiencias gratas e ingratas. Personas que nos tratan con mucha amabilidad y también sucede lo opuesto. Cuando experimentamos esto solemos pensar “Qué persona más antipática”, “Qué renegón”, “Qué hipócrita se ve”, y así durante el día hemos hecho una serie de valoraciones de manera inconsciente que si comenzamos a contarlas nos llevaríamos más de una sorpresa.

Cuando vamos tomando consciencia, nos damos cuenta que no somos jueces ni víctimas de nada. Las situaciones se seguirán dando pero nos vamos convirtiendo en observadores. Una de las enseñanzas más importantes de la vida las dio Hermes Trismegisto, en el libro “El Kybalión”, donde se mencionan los 7 principios herméticos, uno de ellos es: “Como es arriba es abajo, como es adentro es fuera”. Cuando comprendemos este principio, significa que todo lo externo que se me presenta, es el reflejo de mi interior. Esto quiere decir que si nos topamos con situaciones muy desagradables, hay que observar nuestro mundo interno.

“La vida es un espejo”, hemos escuchado esto muchas veces y quizás no le hemos dado la importancia debida.  Cada vez que emitamos un juicio, observemos de la manera más objetiva, si hay algo en ello que está en mí.  Por ejemplo, veo a una mujer joven caminando por la calle con falda pequeña y escote pronunciado, llamando la atención de los varones. ¿Qué pensamientos llegan a mi mente? Si lo que se viene es cualquier tipo de juzgamiento, es el momento de auto observarse. El espejo se manifiesta en el repudio, pero irónicamente, es probable que una parte de mí quiera estar en el lugar de esa mujer, y por eso la juzgo. Sin embargo, si la persona no genera ningún tipo de valoración en mí, porque comprendo que cada persona es como es y no tiene nada que ver conmigo, quiere decir que no se ha manifestado un espejo y la sombra ha sido abrazada.

La sombra se manifiesta de tantas maneras, a modo individual y colectivo, que nunca acabaría de dar ejemplos. La TV nos muestra la vida privada de personajes cuyos actos generan muchas reacciones en los televidentes, fomentando diversas valoraciones más que nada negativas, es una manera cómo se manifiesta la sombra. De igual modo las noticias, donde hablan de puras desgracias, nos hacen juzgar al mundo como un lugar decadente.  Pero ya hemos dicho que lo que está fuera está dentro, así que para una persona el mundo puede ser maravilloso, un lugar de inspiración constante, pero para otra puede ser un infierno, y ambas personas podrían ser vecinas. Para no caer en las trampas del ego, evitar este tipo de programas es algo sumamente sensato.

La sombra no distingue género, estatus social o camino espiritual. Se manifiesta en personas muy arraigadas a lo material como en personas que buscan un camino espiritual, siendo más difícil para éstas últimas “controlar” a su sombra, puesto que se buscar caminar “en la luz”, y especialmente dar esa imagen de ser casi iluminado. Muchas personas que transitan el camino espiritual deciden volverse vegetarianas, sin embargo esta decisión no es del todo consciente, sino se toma por recomendaciones de gurúes y líderes espirituales o filosofías New Age, Tibetanas, Taoistas, etc. Abrazar la sombra significa aceptar que hay personas que consumen animales sin juzgarlas, puesto que una manera de manifestarse la sombra es justamente juzgando a aquellas que no hacen o no comparten la propia filosofía de vida, y si yo juzgo se debe a que se está reflejando uno de mis espejos y es probable que muy en el fondo esté deseando saborear un pedazo de cuadril argentino. Cuando se hace algo verdaderamente consciente, se es coherente con lo que se piensa y con lo que se hace, por lo que es importante respetar los propios procesos personales sin juzgar o peor aún, juzgarse a uno mismo.

La coherencia es la actitud de vida más saludable que podamos tener, no ser coherentes es lo que más envejece y enferma. “Mi matrimonio no está bien pero lo hago por la casa o los hijos”, “No me gusta mi trabajo pero tengo un buen estilo de vida”, “hablo de amor y respeto y soy infiel”, ejemplos son demasiados. Estaba pensando en lo seductoras que son las personas fieles a sí mismas, por más que sean consideradas como “malos chicos” o “malas chicas”. Jesús decía “Sean fríos o calientes porque a los tibios los vomitare”, esto es lo que aprendí e intento ponerlo en práctica. Si alguien no te cae bien, está bien ser cortés, pero ¿decirle cuánto la/lo quieres?, es momento de observarse.

Curiosamente los medios nos presentan a personajes tanto a nivel nacional o internacional a quienes los catalogamos de diversas maneras “el codiciado”, “el exitoso”, “el gracioso”, “la intelectual”, etc., y es que aquellas personas moldean su imagen para ser vistos de esa manera, y cual desgracia le cae a aquella “mujer fatal”, que le comienzan a salir arrugas o se le notan las celulitis, prácticamente su vida mediática se acaba, o el “gracioso” que tuvo un arranque de ira o el “exitoso” que su esposa se fue con otro. El ego entra en crisis, pero a decir verdad al ser superior le importa muy poco, él solo quiere ser como un niño curioso que se permite equivocarse, vivir el presente y ver la vida de manera despreocupada, haciendo lo que más le gusta y sin dejar de soñar en el propósito de su vida porque PARA ESO VINO.

Hombres, ¿hace cuánto que no lloran porque la sociedad no se los permite?. Hay que recordar que tanto hombres como mujeres tenemos energía masculina y femenina, siendo AMBAS necesarias para lograr el matrimonio perfecto individual, y cuando esto se logra sin duda la relación de pareja será exitosa. Cuando comprendemos que vinimos solos y solos nos vamos, que nada ni nadie nos pertenece, comenzaremos a ser felices.

La sombra se manifiesta de infinidad de formas, como se dijo antes, y uno de los temas más apremiantes es la sexualidad. Durante siglos se ha visto como algo sucio, generando culpa especialmente en las mujeres que han tenido que negar su propia sexualidad y placer. Por otro lado Hollywood nos dice que la promiscuidad es algo  natural hoy en día. Una forma de manipulación es irse a los extremos. La sexualidad es sagrada, sin embargo vemos que es común tener relaciones sexuales con el muchacho que conoces en el bar o con el amigo con derechos para saciar las partes inferiores del ser humano. Si Hollywood lo dice seguramente será así ¿Eso crees?. La forma de contaminación energética más grande que existe para el ser humano e incluso para la Madre Tierra es a través del sexo inconsciente y eso lo saben aquellos que quieren que las cosas sigan de manera inconsciente. Sin embargo, el sexo con amor purifica los campos electromagnéticos. Por un lado la culpa, por otro lado el libertinaje. Por eso digo que es el tema más apremiante y da como para hablar un artículo entero (que seguro escribiré).

Abracemos nuestra oscuridad, es parte nuestra, ese lado oscuro fue el que nos levantó cuando estuvimos caídos, el que nos enseñó a respetarnos a nosotros mismos y el que permite emerger nuestro lado creativo. Permítete equivocarte y no tengas culpas, porque hemos venido a esta vida para aprender.

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Los Paradigmas de Nuestras Vidas

Por Karina Sandoval

Cuando ocurren sucesos de manera inesperada, algunos pueden ser tan chocantes que en su mayoría devienen en una reacción brusca. Cuando se rompe un paradigma en nuestras vidas, puede darse de dos maneras: por propia decisión o como un cambio brusco ajeno a nuestra voluntad. Si queremos categorizar, podríamos hablar de karma o dharma, pero hay que tener claro que no siempre es necesario experimentar el dolor para pasar al siguiente nivel, pero digamos que el dolor es el camino más rápido por ser el más inesperado.

Tener paradigmas no es malo, los seres humanos nos movemos bien en “estructuras”, de lo contrario nos perdemos, el  tema es que los llamados viejos paradigmas ya no encajan en esta era, por lo que estamos en tiempos de crear nuevos paradigmas.

Alguien me contó que para controlar a un elefante, lo amarraban con una soga o cadena desde pequeño para que no pudiera moverse, y una vez adulto, a pesar de que físicamente podría desprenderse de este obstáculo, no lo hace porque tiene implantado el paradigma “la soga me tiene prisionero” y eso mismo hicieron con nosotros.

ElefanteEn estos tiempos escuchamos constantemente que la gente está “despertando”. Este despertar está asociado al cambio de paradigmas. Muchos de nosotros hemos tenido que experimentar cambios bruscos en nuestras vidas, que muchas veces nos causaron dolor, pero que una vez superados y comenzamos a observar sin ser víctimas ni jueces, entendemos que fue lo mejor para nosotros y rompemos uno o más paradigmas. Hace 20 años el divorcio no era tan frecuente como ahora, mucha gente comprendió que no era necesario vivir con una persona el resto de sus días si eso los iba a llevar a la infelicidad y al estancamiento. En la época de mi abuelita e incluso de mi mamá, debían agachar la cabeza y soportar lo que les venga, porque “el matrimonio es para siempre”, “lo hago por mis hijos”, etc.  Este paradigma, si bien aún no se ha desmoronado del todo, está agonizando.

Si me pongo a relatar paradigma por paradigma, no terminaría nunca. Para comenzar, la palabra paradigma se origina en la palabra griega παράδειγμα (parádeigma) que a su vez se divide en dos vocablos “pará” (junto) y “déigma” (modelo), en general, etimológicamente significa “modelo” o “ejemplo”.  De esta manera, es un modelo a seguir creado  por una colectividad, familia o incluso individual.

“Los hombres no  juegan con muñecas”, “los niños no lloran”, ya tenemos esquemas que moldean a los varones de una sociedad. Si me pongo de abogada defensora, podría decir que la sociedad busca cierta protección y eso no lo voy a categorizar como “bueno” o “malo”. Las madres y abuelitas siempre dicen “las chicas decentes no hacen esto” y por supuesto el bien conocido “no te acuestes con alguien en la primera cita”. La verdad yo les daría ese consejo a todas mis amigas y a mis sobrinas por supuesto, y con esto quiero decir que no todos los paradigmas son “malos”. El punto al que quiero llegar es que se nos impusieron paradigmas, sistemas de creencias, modelos, esquemas, etc., para manipularnos y someternos, y eso ya no encaja en estos tiempos.

Es inevitable entrar en polémicas cuando hablamos de paradigmas, ya que muchos de éstos siguen muy anclados en las personas.  Para muchas personas, los pecadores irán al infierno porque es el castigo de Dios, pero cuando sientes el amor de Dios, sabes que él no castiga, entonces rompes otro paradigma.

Estos tiempos son extraordinarios, siguen viniendo los “niños índigo”, que ahora son jóvenes para romper estos esquemas tanto sociales e incluso familiares. Por décadas Egipto se sometió a la dictadura de Mubarak y el pueblo simplemente se resignó. Estos chicos rompieron con este esquema y hoy se está gestando la libertad.

Lo bonito de romper paradigmas es que crean una nueva forma de vivir, incluso crean nuevas realidades. Personas que vinieron a romper paradigmas no la pasaron bien como el científico Galileo Galilei, que demostró que la Tierra era un pequeño planeta que giraba alrededor de un sol y no era el centro del Universo como todos pensaban en esa época, al pobre lo mataron. Otro ejemplo fue Jesús, ya saben lo que le pasó, pero sin duda la humanidad entera no volvió a ser la misma.  Ejemplos hay muchos, y romper un paradigma no necesariamente implica dolor, pero lo que si implica es avance, un paso más allá y eso está muy ligado a la creatividad.

Escucho la novena sinfonía de Beethoven, la Marcha Turca de Mozart, las 4 Estaciones de Vivaldi, no terminaría, el arte es el mejor ejemplo de crear una nueva valla, incluso a nivel musical no se si se ha podido superar a estos genios.  En las artes plásticas se superó la técnica de la perspectiva, luego surgieron obras maestras como la capilla Sixtina, la Mona Lisa, las Meninas o una maravilla arquitectónica como la Sagrada Familia.

La creatividad está ligada al hemisferio derecho del cerebro, ese que casi nunca usamos y que suele manifestarse con mayor frecuencia en artistas y también en científicos. Crear algo nuevo que nunca antes ha existido nos convierte en co creadores de realidades y nos permite crear un nuevo paradigma a partir de lo nuevo, es decir, una nueva valla.

Un paradigma implica una evolución en la raza humana que se impregna en el ADN como un nuevo punto de partida. ¿No es extraordinario? Un deportista rompe un record que no se batió en 30 años, una vez conseguido, al poco tiempo vemos a varios deportistas rompiendo la valla. El ser humano es asombroso. También vinieron personas a enseñarnos a sacar a nuestra divinidad dormida a lo largo de la historia, ejemplos como Buda Gautama, Moisés, Jesús, San Francisco de Asís, San Martín de Porras, y ejemplo más recientes como Ghandi o la Madre Teresa. Personas que vienen a recordarnos que nuestra valla puede ser más alta.

Lo anterior mencionado son claros ejemplos de paradigmas que no han requerido fuertes golpes personales porque han sido dados por personas que con cuyo ejemplo han permitido los saltos evolutivos en la humanidad. ¿Pero qué sucede cuando nos estancamos? Ahí es cuando nos caen los golpes.

No quisiera entrar en detalles, pero me viene a la mente estos ejemplos: divorcios, pérdidas, desempleo, muertes, etc., en resumen, dolor. En  un principio puede ser difícil de entender, por eso trataré de ser lo más ilustrativa.

Juan, de acuerdo a sus paradigmas y sistemas de creencias, piensa que ser exitoso es estar casado con la mujer más linda de la universidad, tener un buen empleo que le permita darse unos lujos, tener una bonita casa, un buen auto y ropa bonita, sin embargo Juan no es feliz. Consiguió un trabajo bien remunerado pero debe quedarse horas extra y prácticamente llega a su casa de frente a dormir, por otro lado debe pagar un préstamo bancario para poder financiar su casa en 20 años.  El matrimonio no va bien pero está por llegar el primogénito al hogar, entonces seguro ahora si será feliz. La llegada del bebe sin duda les dio felicidad, pero al poco tiempo las cosas volvieron a ser iguales, incluso peores, los gastos que implica un nuevo miembro de la familia ha llevado a ajustar el estilo de vida que solían llevar, pero afortunadamente Juan tiene ese trabajo que le permite pagar gastos, pero ahora  sus egresos han superado sus ingresos.  Tiempo después Juan recibe la noticia más inesperada; por motivos de reducción de personal sólo laborará hasta fin de mes. Juan siente que el mundo se le derrumba.

Los que anteriormente eran amables agentes bancarios que llamaban constantemente para ofrecerle tarjetas y préstamos ahora no dejan de llamarlo con poca amabilidad, llegando a amenazas de juicios y embargos. Juan está desesperado, aún no consigue trabajo y lo único que recibe es recriminación de su esposa.

Luego de pensar en soluciones hasta el cansancio Juan decide vender su carro con el dolor de su corazón. Este carro le dio bastante estatus social pero perder la casa sería peor. Así que con la venta del carro pudo adelantar varias cuotas y pagar cosas de la casa. Por si fuera poco su esposa le dice que ya no desea permanecer con él y que debe retirarse. ¿Retirarme? pensó, ¡esa casa la estoy pagando yo y faltan muchos años! Es así como Juan vendió la casa para liquidar la hipoteca y terminar de pagar sus deudas. Llegó a un acuerdo con su esposa respecto a la repartición de bienes y a las visitas a su hijo. Afortunadamente la casa tenía más valor del precio adquirido y pudo obtener una buena suma para varios meses.

Solo, sin casa y sin esposa Juan se tira al abandono, se asea poco y anda con una barba de varios días. ¿Qué fue lo que sucedió? se sentía tan hundido que más al fondo no podía caer. Juan recordó cuando era niño  y su pasión por la escritura, él quería ser escritor y lo había olvidado. Sus padres le dijeron que se iba a morir de hambre y es por ello que estudió Derecho y Ciencias Políticas.

Juan no supo cómo se dieron las cosas, se encontró a un viejo amigo periodista que le ofreció tener una columna en su revista y de esta manera escribió cada semana una columna bastante aclamada por los lectores. Al poco tiempo sintió el deseo de escribir su primera novela, la cual tuvo mucha aceptación por la crítica y la lectoría. Quizás el estilo de vida de Juan no volvió a ser el mismo, pero él se dio cuenta que sus necesidades tampoco eran las mismas. Disfrutaba de las caminatas en el parque, las puestas de sol, los paseos con su hijo. No recordaba haber experimentado tanta paz. Su corazón estaba contento, su espíritu danzaba de júbilo. Juan estaba cumpliendo su misión de vida.

Con el ejemplo de Juan podemos ver como un caso impactante termina siendo beneficioso y sin duda un gran aperturador de consciencia. La vida acelerada que acostumbraba a vivir, fruto de los estereotipos hollywoodenses y la publicidad, sumergieron a Juan en esa brújula en la que muchos se encuentran. Sus trajes de marca Hugo Boss fueron reemplazados por ropa casual adquirida en Gamarra y por supuesto consumiendo en efectivo.  Ahora disponía de tiempo para pasar gratos momentos con amigos y conocer lugares. Teniendo el trabajo que antes tenía, era prisionero, como el elefante encadenado.

Pero eso es solo un ejemplo, nos han impuesto paradigmas en los estilos de vida, en la educación, en la alimentación, en la política, la religión, etc.,y cada uno de éstos es todo un tema aparte. Nos dicen qué es bueno y qué es malo y nos lo hemos creído, pero llegó el momento de despertar y ya nadie se cree lo de antes. Estamos viviendo buenos tiempos y eso hay que agradecerlo. ¿Qué paradigma romperás hoy?

Categorías: Artículos, Hannah Karina Sandoval | 2 comentarios

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